Esta poesía me la escribí a mí mismo imaginando qué le diriía yo a uno de mis hijos si pasara por una situación difícil y necesitara mi apoyo.
Habrá tierra y habrá silencio
y habra momentos de tiempo nuevo,
habrá más sueños que van midiendo
la capacidad innata de renacer
de rehacerse a uno mismo
construyendo el cielo nuevo,
recrear y recreer en el camino
desvaneciendo el pasado,
disuelto en presentes tiernos.
hallarás tus manos llenas,
y tus hombros rodeados de afecto,
cuando entiendas que no hay más sendero
que el de no rendirse nunca,
que el de no darse por vencido
aun cuando la burla y el desarraigo,
y aun cuando tu sangre te arroje al olvido,
porque la vida siempre es un sabor mixto,
que tiene algo muy amargo, incluso podrido,
y sin embargo es solo un instante,
comparado con lo eterno de tu destino.
Si lo crees, no hay abismo,
y si lo sueñas, un mejor camino,
donde nada sufres ni nada tiemblas,
sólo amores dulces en tu nido,
ama, ríe y llora,
siente como nunca has sentido,
algún día llegará el descanso,
¡jamás te rindas hijo mío!
Ro 01-05-09